Si algo distingue claramente al Escultismo de otras asociaciones infantiles y juveniles, aparte de su carácter de movimiento educativo, es la existencia de un método propio: el Método Scout (ideado por Baden Powell) y que está basado en:

  • Educación en valores
    En la Promesa y la Ley Scout se encuentran implícitos los valores del Movimiento Scout. Nuestra Ley incide y promueve valores como la hermandad, el servicio y la entrega a los demás, la libre aceptación y el respeto a las normas, la cortesía, la sencillez, la austeridad, la responsabilidad, la tolerancia, la solidaridad, etc. Ley y Promesa son base fundamental de la educación scout y una herramienta valiosa al ser una fuente inagotable de valores.
  • Educación a través de la acción
    Mediante la educación activa se reemplaza la norma impuesta por la norma descubierta, la disciplina exterior por la disciplina interior, la pasividad por la creatividad. A través del juego, los niños pueden desempeñar papeles diversos, descubrir y aprender a cumplir reglas, participar con otros, asumir responsabilidades, disfrutar triunfos y aprender a perder. Además en el grupo scout son los propios chavales los que, en un grado menor o mayor según la edad, asumen la responsabilidad de elejir, preprarar y llevar a cabo sus propias actividades y retos.
  • Vida en pequeños grupos
    Sin obviar la atención individualizada, el escultismo potencia la vertiente social de la persona. Cada joven actúa inmerso en un pequeño grupo de compañeros compartiendo tiempo y esfuerzo en empresas comunes. Esto facilita la socialización, las relaciones personales, la cooperación, el respeto, la tolerancia y la observancia de la normas. Todo ello orientado a la participación activa en el colegio, la familia, el barrio, la ciudad, etc. Se educa para la vida en democracia, para la igualdad, la paz y la solidaridad.
  • Vida en la naturaleza
    El contacto directo con la naturaleza y su conocimiento cercano llevan a amarla profundamente y a sentirse plenamente integrado en ella. De ahí surjen las actitudes de respeto y conservación y se desarrolla la práctica de hábitos responsables. Además es un acicate para el desarrollo físico de los jovenes.
  • Programas progresivos y atrayentes
    El grupo scout acoge a jovenes desde los 6 años hasta los 21, adaptando su oferta a sus particularidades psicoevolutivas. Mediante la organización en secciones, el método scout aplica una dínamica de trabajo ajustada a las capacidades propias de cada tramo de edad. Los programas que desarrollamos tienen además muy en cuenta la necesidad de disfrutar con lo que se hace, usando como recurso el juego, uno de los medios educativos más válidos, eficaces y motivadores.
  • Aprendizaje a través del servicio
    Como expresión de los principios sociales del Escultismo, se propicia que los jóvenes asuman una actitud solidaria, realicen actividades concretas de servivio y se integren progresivamente en el desarrollo de sus comunidades. El servicio es una forma de explorar la realidad, conocerse a sí mismo, descubrir otras realidades culturales, aprender a respetar a los otros y estimular la iniciativa por cambiar y mejorar la vida en común.